miércoles, 9 de junio de 2010

COLMENAR " RUTA A LA SIERRA DE CAMAROLOS"

RUTA SIERRA DE CAMAROLOS .COLMENAR

El recorrido total comprende unas 2 horas de marcha tranquila, ligeramente penosa al inicio del itinerario, desde el 3 al 5. La dureza de la ruta, por lo general suele ser asequible para todo tipo de personas.Los puntos de abituayamiento de se encuentran en los hitos 2, 4 y 7, en brotes tales como en zonas de arroyos, en casi todo el itinerario. Todas las estaciones del año son propicias para la ejecución de esta ruta. Se recomienda la utilización de botas de montaña que cubran los tobillos frente a torceduras, dado el relieve. Abrigo en invierno pues en las cumbres el viento es muy frío.
Este itinerario pretende combinar una interesante ruta que conecta con el itinerario de la sierra del Jobo, divisaremos al norte las tierras de Archidona y Villanueva del Rosario, y al sur una magnifica perspectiva de la Axarquía Alta. El itinerario se completa con la posibilidad de aproximarnos a las sierras calizas que originan el nacimiento del no Guadalmedina.
Descripción del recorrido

El inicio de este recorrido parte de la comarcal 340 de dirección Colmenar-Puerto de los Alazores, tomando un desvío a la izquierda mediante pista terriza a la altura del Punto kilométrico 520,5 (1). Esta pista nos conduce a las inmediaciones de una parcela con una valla metálica de alambres (2), alojada al pie del famoso "Hundidero' de la Sierra de Camarolos.
En este punto, dejaremos nuestro vehículo y tomaremos la pista terriza que atravesando el terreno de cultivo, culmina al pie de Cerro Pelado, en un sondeo de abastecimiento cubierto por una caseta (3). Desde el sondeo y a su margen izquierda, se inicia una vereda ascendente entre encinares de elegante porte, que remonta en cota describiendo zig-zags sobre terrenos calizos y arcillosos con abundantes derrubios de ladera.
A medida que la vereda gana en altura, alcanzaremos un pequeño manantial enmascarado entre juncales (4) con una pila esculpida en piedra caliza. Desde el manantial, si nos aproximamos al borde del talud y miramos hacia abajo en dirección suroeste, obtendremos una magnífica vista del hundidero y de su pequeña laguna, originada como consecuencia del hundimiento de la cara sur de la sierra.
El paisaje en este punto es agreste y mediterráneo, con interesantes matices geomorfológicos. El modelado karstico desarrollado sobre las calizas, dibuja la más variada gama de fenómenos entre los que sobresalen las dolinas, torcas, simas, lapiaces, acanaladuras de disolución, etc...
Retomando la vereda, y tras una fuerte pendiente ciertamente asequible dado su trazado, llegamos a una combinación dolina-meseta (5) muy castigada por los agentes erosivos y que representa el puerto de transición entre la sierra del Jobo y la de es impresionante dominando las vertientes meridionales y septentrionales a un lado y a otro.
Al norte las poblaciones de Archidona, Villanueva del Rosario y las tierras deprimidas de Salinas; al noreste la alineación Jobo-Alazores y sierra de Enmedio; al noroeste la alineación Prieta-Sierra del (Jo-Labras-orcal; y al sur una panorámica inigualable de la Axarquia alta, llena de contrastes orográficos con el telón de fondo del embalse de la Viñuela y en el horizonte el Mar Mediterráneo.
Desde este punto las veredas se diversifican e incluso se pierden, ante ello, deberemos orientarnos mediante rumbo oeste flanqueando la sierra de Camarolos por su falda norte de forma que evitemos los tajos verticales que imposibilitarán continuar nuestro recorrido hacia su cara sur. En este trayecto, considerado desde la meseta erosiva hasta confluir en la alambrada que delimita las divisorias geográficas entre Villanueva del Rosario y Colmenar, el terreno se nos hace penoso de atraversar a consecuencia del fuerte desarrollo de los lapiaces que convierten la caliza en un auténtico calvario de lajas punzantes y acarcavadas.
Durante el trayecto, no será difícil dejamos sorprender por la presencia de aves tales como cernícalos, águilas y buitres que surcan los cielos de estas sierras bien de forma migratoria, o buscando posiciones privilegiadas en atalayas naturales.
Tras rebasar la sierra de Camarolos entramos en un tentador prado amesetado de arcilla marrón sobre la que se asienta un fuerte tapiz vegetal que invita al descanso. En esta depresión se halla la alambrada (6) que marca los limites geográficos entre las poblaciones anteriormente mencionandas, así como una charca natural que lo convierten en un lugar sumamente relajante.
Desde este prado, el itinerario comienza a descender a través de un arroyo embarrado y encajado sobre margocalizas blancas hasta alcanzar el corredor natural que se interpone entre la sierra de Camarolos y Prieta. Opcionalmente y si las fuerzas nos acompañan, antes de descender, podemos llegar por el Rodadero hacia la falda del cerro de la Cruz, desde donde observaremos los diversos manantiales que originan el rio Guadalmedina.
Una vez alcanzado el corredor natural donde se encaja el arroyo de Casapalma, visitaremos los bosques de encinas que aún permanecen intactos, protegidos por farallones calizos cavernosos donde las hiedras encuentran un hábitat inmejorable para descolgarse desde sus tajos más abruptos.
Desde este sector, las veredas se multiplican esquivando matorral bajo de aulagas, coscojas, tomillo y jaral, que tapizan mantos de derrubios calizos, tomando como rumbo el Hundidero. Al descender hacia el Hundidero, deberemos atravesar un pradito alojado en la franja occidental del famoso desprendimiento de la sierra, desde el cual y remontando ligeramente en cota hacia una loma de encinar aislada entre dos arroyos, alcanzaremos una fuente (7) que drena la sierra de Camarolos.
Desde este punto existe una interesante perspectiva del Hundidero, espectacular desprendimiento de bloques calizos sobre niveles de arcillas y margas que afectó a la sierra de Camarolos (sector de Pelado)
Para finalizar, desde el manantial nos dejamos caer en cota para bordear el Hundidero por su flanco oeste, siguiendo la alambrada que culmina en el P.K 520,7 de la C-340 (8).
Descripción
1: Punto kilométrico 520,5 de la comarcal 340, cota 900. Pista terriza al cortijo del Chambado.
2: Comienzo del recorrido, valla alambrada en tierra de cultivo. Cota 920 m.
3: Sondeo de abastecimiento, cota 980 m. Inicio de la vereda de cabras mediante pendiente prolongada.
4: Alcanzamos el manantial de la pila esculpida en roca. Cota 1100 m. Ascenso en zig-zag hasta el puerto entre Camarolos y Jobo.
5: Llegada a la dolina-meseta, cota 1320 m., tomar rumbo oeste.
6: Alcanzamos la alambrada que señala el límite geográfico comarcal entre Villanueva del Rosario y Colmenar, a la cota 1320 m. Descenso desde el pradito al corredor de Casapalma o peinar la sierra hacia la falda del cerro de la Cruz.
7: Fuente y abrevadero del Hundidero cota 1100 m.
8: P.K. 520,7 de la carretera comarcal 340.

Flora y fauna
El itinerario ofrece una notable diversidad de especies vegetales del piso mesomediterráneo, donde deberemos destacar el bosque de encinares y quejigos; coscojas, zarzaparrillas, tojos, bolinas, retamas, torviscos, hiedras, juncales, matagallos, escaramujo, espino majoleto, jaguarzo blanco y negro, etc...

Entre los roquedales y protegidos por las hendiduras destacan las uñas de gato, linaria de Antequera, violeta, endimio, helecho, fumaria, botón de oro ombligo de Venus, etc...
La fauna también es abundante, especialmente en aves destacando el águila real, cernícalo vulgar, buitre, perdiz, aviones roqueros, colirrojos, jilgueros etc...
Entre los mamíferos son abundantes el zorro, conejo, cabra montesa, liebre, culebra de escalera, gato montés, garduña y topo.
Geología
El itinerario recorre principalmente a su inicio terrenos de margas y margocalízas fracturadas de tonalidad blancuzca del período geológico cretácico, para continuar en las calizas fracturadas y karstificadas grises, del periodo geológico jurásico. Estas últimas configuran los relieves prominentes de las sierras y constituyen una formación de notable interés hidrogeológico dada su elevada permeabilidad. También existen afloramientos de calizas y margocalizas jurásicas con nódulos de sílex multicolor.
El rasgo geomorfológico más importante lo representan los desprendimientos y coladas de solifluxión superpuestas del hundidero de cerro Pelado, al pie de la sierra de Camarolos.